Todo por una sonrisa

 Es sencillo pensar que para lograr gozar de felicidad en la vida, solo debes estudiar y ser responsable y obediente, cuando en realidad existen factores externos que hacen que esa creencia no sea real, bueno al menos ese fue mi caso, proveniente de una familia de 8, bueno 9 , porque mi hermano mayor falleció antes de nacer, me tocó q mi ocupar su lugar y llenar las expectativas que tenían para el.

Década de los 80, después del trauma de haber perdido a mi hermano mis padres, Alberto y Gabriela se animan y me tienen a mi, una pequeña bebé con abundante cabello negro y mejillas sonrojadas, quien en enero de 1981, llegó para alegrar los corazones y el vacío del pequeño José, quién iba a pensar que desde mi nacimiento estaría en búsqueda de la sonrisa que llenará mi corazón, ya que la sobreprotección de la que sufrí, que duro muy poco porque en febrero del 82 nace mi hermano Alberto en honor a mi padre, paso a un segundo plano, dónde solo debo ser la hermana mayor.

El momento de mi nacimiento y los primeros años de mi vida pasaron sin novedad, junto a mi hermano quien era el centro de atención por ser un niño con condiciones especiales , tenía problemas para caminar porque caminaba del lado externo y no de los pies, a una edad temprana tuve que ser independiente,  a los 4 años ya leía como una niña de 7 años, haciendo méritos para que me.tomaran en cuenta y simplemente me obsequiarán una sonrisa, pero no así la obtenia,.pasaron los años llegaron mis hermanos y seguí siendo solo la niña mayor , excelente estudiante, la más inteligente, premios, becas pero nunca fui la niña bonita, o la niña querida , solo la.inteligente.

Creci en un mundo de lecturas, cuentos, novelas, cada lectura me transportaba a un mundo de ficción, dónde yo era importante y existía como persona,no solo por ser la niña inteligente, tenía amigos, me regalaban sus sonrisas, era feliz en mi mundo de fantasía, pero el día a día era una rutina básica y las órdenes eran estudia, se la mejor y tendrás todo lo que quieras en la vida.

Cumplía mi rutina, era la niña excelente pero nunca sentí en esos primeros años, que me.habia ganado mi sonrisa sincera de corazón, por ser simplemente Jumarie, nadie nunca vio quien era yo y que necesitaba para ser feliz.


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